jueves, 10 de abril de 2008

Recuento de un evento que no ví

9 a.m., San Francisco, 9 de Abril de 2008. Estoy tarde. Beso a mi mujer, me despido de Sasha, mi huésped, y quedamos en hablar a la una de la tarde para definir donde nos reuniremos. Según las noticias de la mañana el mejor lugar para ver pasar la antorcha, ergo lugar donde acudirán más grupos a favor y en contra de China, será la estación del Ferry en Embarcadero.

Bajo apurado las escaleras. Espero que el candado sea benevolente conmigo y me deje sacar la bicicleta. Por suerte lo es y emprendo el camino a la estación del tren. Pedaleo con más fuerza que la usual.

11 y algo más de la mañana, salgo de la reunión de staff. No he tenido nada de tiempo para revisar los últimos acontecimientos. Tengo mucho que hacer pero prefiero hacer lo que me gusta. Abro la página Web de "La Crónica de San Francisco"...miles de personas se han concentrado en McCovey Cove, punto de partida de la tea, y a lo largo de Embarcadero para apoyar y protestar el paso de la antorcha rumbo a los juegos olímpicos de Beijing. Avionetas flameando mensajes a favor y en contra de China sobrevuelan la zona donde grupos que llevan consigo las rojas banderas de este país sobrepasan en gran número a los que portan la insignia del Tibet y apoyan su liberación. Siguiendo la ruta, cerca del Estadio AT&T, grupos a favor y en contra intercambian gritos mientras una línea de uniformados policiales los separan. El ambiente se pone tenso mientras el día avanza y la hora se acerca...solo unos cuantos centímetros separan a los grupos que han formado cadenas humanas y continúan gritando, aún con más frenesí, lo que preocupa a muchos...

La violencia no me preocupa, el no hacer nada sí...

Medio día. Termino el cronograma de la mudanza de la oficina, tarea de la que tan "alegremente" me hice responsable en la reunión de staff. Todos en ese cuarto sabíamos que al final el que terminaría haciendo el trabajo sucio sería yo, así que para que prolongar la agonía...prefiero morir como héroe.

Las sirenas y las hélices de los helicópteros parecen ser más numerosas que lo usual. Tal vez si, tal vez no. Tal vez quiero que sean más...

1 p.m., Sasha al teléfono. Está por el barrio y quedamos en vernos en Market y Segunda. Cuelgo. Timing perfecto: mi mujer al teléfono. Nos veremos en el último vagón del tren en la estación de Montgomery, luego de que me encuentre con mi huésped.

Embarcadero. En medio de miles de personas, todas ellas diferentes así como diferentes son los carteles que atraen mi atención..."Libertad para el Tibet"..."Paz en Darfur"..."Primero lo primero, traigan las tropas de Iraq"..."El principal violador de Derechos Humanos son los Estados Unidos de América"...

...miles de personas, muchas más llevando la bandera de la Republica Popular de China, todas apoyando el paso de la antorcha...

Dos y media de la tarde. Sasha ya se fue; tenía una entrevista de trabajo. Mi mujer acaba de saborear la última cucharada de su yogurt, mientras yo, parado sobre las puntas de mis pies, trato de divisar entre millones de cabellos que danzan al compás del viento del mar si es que la tea viene o no viene. Tenemos que volver al trabajo, necesitamos los verdes...

3:15 p.m. "Alcalde Mayor Gavin Newsom y otros oficiales dijeron que luego de evaluar la situación; aireadas banderas flameando a un lado y otro de la anunciada ruta al son de sus portadores, no tuvieron más alternativa que cambiar el recorrido..."

7:15 p.m. Me pongo el gorro, encima el casco. Pedaleo otra vez, finalmente con dirección a casa, luego de una bien ejercitada hora de nado. El olor a cloro es aún fuerte y me provoca...¿Qué pasará mañana? ¿Despertará el Tibet libre? ¿Habrá paz en Darfur? ¿Será que algún tibetano huele a cloro en este momento? ¿Será que un chino tiene que volver a casa para preparar la cena mientras su mujer sigue en el trabajo?...

11:20 p.m. Mi mujer yace en el lecho, aparentando dormir. Sabemos que mientras no me acueste ella no dormirá. Hipnotizado, Sasha se pierde en la pantalla de su laptop; también yace en su lecho, un colchón inflable en el medio del living. Y yo, con sueño como ellos, tratando de recordar y recontar un acontecimiento que no vi y la cotidiana vida que viví...

2 comentarios:

Sarah dijo...

life is ironic isn't it ? even though we didn't see the torch, i'm still glad we went. i love seeing people moved.

good entry, love. although i was able to sleep. hehehe. and good job on spelling yogurt right. :)

Diego dijo...

...Interesante...Pobres los chinitos (us) solo me kedo la duda que si tu (sergio) tuviste que pararte de puntas para ver a millones de personas, como la habra pasado tu huesped! :D. Sds.